martes, 9 de octubre de 2007

Nicaragua, ya no es uno de los países más pobres del mundo”.

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Adolfo Acevedo, experto en política económica, declaró al diario La Prensa de Managua que su país, Nicaragua, ya no es uno de los países más pobres del mundo”.

El experto, que asesora a la organización denominada Coordinadora Civil, analiza en la entrevista los temas económicos que afectan al país y los acerca a la gente. Los errores de este Gobierno, la nueva reforma fiscal y la pérdida de influencia del FMI en políticas económicas de nuestro país son algunos de los temas que evalúa en esta entrevista, que copiamos parcialmente aquí:
Para este año se estimaba que la economía del país crecería en 4.2 por ciento, luego se dijo que 3.7. ¿Qué significan estos números para la gente?

La economía de Nicaragua se comenzó a desacelerar no a partir de este año. Sin embargo, este año han concurrido una serie de factores. Primero, la caída tan fuerte que ha tenido la construcción, pero que se ha visto agravada por la subejecución del programa de inversión pública. También el colapso de la cosecha de café, que representa alrededor de un tercio del valor agregado de la agricultura, y finalmente el impacto de la fuerte crisis energética.

¿Y cómo afecta la subejecución de estos programas?

Por ejemplo, el mes de julio apenas se había ejecutado el 34 por ciento de lo programado. En los años anteriores el programa de inversión pública se había sobre ejecutado, o sea había niveles de ejecución entre 110 y 108 por ciento. El año pasado tuvo una ejecución del 80 por ciento, se subejecutó en un 20 por ciento, aunque esto en gran medida fue deliberado, porque el Gobierno anterior intentó acatar e incluso sobrecumplir las metas del Fondo Monetario para ser el primero que terminaba cumpliendo todas las metas.

En el caso de esta administración (la subejecución) algunos la han atribuido a la inexperiencia de los nuevos funcionarios Otro factor que pudo haber incidido en estos programas es que en los diferentes ministerios hay en gran parte un listado muy largo de los proyectos de la cooperación externa, entonces los funcionarios tienen que conocer en detalle cuáles son los requerimientos y exigencias que representa desembolsar los recursos de cada proyecto.

Dentro de esos factores mencionó el caso de la ayuda internacional. Tomando en cuenta que hay algunos cooperantes que están retirando su apoyo, ¿qué tanto nos podría afectar eso?

Suecia anunció el retiro de su cooperación en los próximos tres o cuatro años. Lo que pasó es que este país redujo su ayuda en todo el mundo de 70 países a 35.

Conversé con un parlamentario de izquierda de Suecia y él me decía que ellos no estuvieron de acuerdo en que Nicaragua quedara fuera de la lista, pero que no obedeció a razones políticas. Incluso, nosotros ya sabíamos esto, desde hace tiempo sabíamos que Suecia iba a retirar su ayuda a la mitad de países.

¿Cómo nos afecta que tanto Suecia como otros países empiecen a retirarnos su ayuda?

El programa de inversión pública en alrededor de un 75 por ciento depende para su financiamiento de la cooperación internacional. Evidentemente esto levanta la interrogante de cuál es la sostenibilidad futura de este programa de inversión. Una reducción en los programas de cooperación no es tan improbable.

¿Por qué?

Primero, porque Nicaragua ya alcanzó los mil dólares per cápita del ingreso por habitante, casi que dejó de estar dentro de los más pobres del mundo. Además, durante 17 años ha mantenido niveles extraordinarios de cooperación externa y se ha colocado cinco veces o más por encima de la que reciben los países de menores ingresos en el planeta y alrededor de tres veces más de la que reciben algunos países del África. Luego de 17 años, hay que prepararse y hacer que los programas de inversión sean mucho menos dependientes de la cooperación internacional.

Si Nicaragua ha dejado de ubicarse dentro de la lista de más pobres, ¿en qué lugar lo ubicaría y cómo lo podríamos ver?

Nicaragua se catalogaba antes dentro de los países de menos ingresos del planeta. Actualmente, se cataloga como ingreso medio bajo junto con países como Bolivia, Honduras, Guatemala y El Salvador. Panamá y Costa Rica están dentro de los ingresos medios altos.

Ese avance la gente ¿cómo lo puede ver? Porque en teoría se puede decir estamos progresando, pero no todos lo perciben así.

Cuando decimos estamos, hay que tener en cuenta que la distribución del ingreso no es equitativa. La situación no mejora igual para todos y lo que muestran los indicadores de la distribución del ingreso de clase es que el bienestar económico se ha concentrado en un porcentaje reducido. Según la última encuesta de medición del nivel de vida, el 75 por ciento de la población sobrevive con menos de dos dólares al día, más del 40 por ciento sobrevive con menos de un dólar al día. Eso no tiene que ver con que el ingreso promedio por habitante sea mil dólares. No significa que ese sea el ingreso de todos los habitantes.