domingo, 25 de marzo de 2007

Indigestión por recibir 48 mil 746 millones de dólares en los últimos dos años

Para un país hundido en la pobreza como Venezuela, obtener sin mayor esfuerzo, por la venta de petróleo, 48 mil 746 millones de dólares en los últimos dos años es una bendición. La mala noticia es que Hugo Chávez sigue el camino que transitó Carlos Andrés Pérez durante el boom de los 70, una política que distorsionó la economía y dio pie a un largo período de crisis.
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Si bien el ingreso petrolero que administra actualmente Hugo Chávez, después de ajustar por inflación y el número de habitantes, no se equipara al de los 70, el de 2005 y 2006 es el mayor de los últimos 24 años y, la respuesta al boom, es muy similar.

El gasto público se incrementa desde 21% del PIB en 2000 a 34% en 2006, la liquidez se ha duplicado en los últimos dos años y el exceso de dinero deriva en inflación de 17% a pesar de la política de control de precios, control de tasas de interés, subsidios masivos y anclaje del tipo de cambio.

En medio del discurso del desarrollo endógeno, las importaciones crecen 89% en los últimos dos años y el consumidor se enfrenta a la escasez de alimentos básicos en los mercados y abastos.

El Gobierno ha seguido una activa agenda de ayuda a otros países y a través del Fonden, un fondo que ha recibido 20 mil millones de dólares de las reservas internacionales y Pdvsa, busca diversificar la economía en proyectos que hasta el momento no muestran mayores resultados.

Héctor Malavé Mata, quien analiza a fondo el boom petrolero de los 70 en su libro Los extravíos del poder, si bien detecta muchas similitudes con la política actual, explica que "debe tenerse en cuenta que la ayuda a otros países durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez se hizo bajo el criterio de la cooperación y bajo convenios con el BID, ahora se trata de obtener solidaridad política".

La fragilidad ante un eventual declive en el brillo del oro negro va en aumento. Ecoanalítica precisa que la proporción del gasto que debe financiarse con el ingreso petrolero ha aumentado desde 10,1 puntos del PIB en 1999 a 26,3 puntos en 2006 y el Gobierno Central, que nada en recursos, cerró el año pasado con déficit.
(Párrafos de un artículo de Víctor Salmerón, en El Universal. Lo pueden leer completo allí)
Les recomiendo también: Venezuela es el petroestado con más inflación en este boom, el cual ofrece un gráfico espectacular.

sábado, 24 de marzo de 2007

Economista propone "distribución de la pobreza"

Desde Carabobo, el economista Manuel Martínez propone una idea insólita: distribuir la pobreza. ¿Qué les parece el término. Leamos:

Distribución de la Pobreza

Pretender y divulgar la conseja de que los países pobres pueden sacar de la pobreza a sus respectivos pobres, es como esperar que la madre pobre logre procrear hijos ricos.

Cuando Europa se vio devastada luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial del pasado siglo, no buscó resolver el problema de sus pobres dentro de su propio territorio, no planeó redistribuir su riqueza, ni mucho menos. Por el contrario, buscó que sus pobres emigraran para que otros países ricos o menos pobres sacaran de la pobreza a sus connacionales venidos a menos.


Cuando el asunto de los pobres hace crisis en algunos países, y sus más pobres optan por la migración hacia países mejor potenciados, se logra una doble ganancia social:

1.- El país de origen alivia su carga doméstica o intestina, y

2.- el país huésped consigue una mano de obra más barata, particularmente cuando ésta es ilegal, habida cuenta de que los indocumentados no pueden reclamar los mismos derechos de los trabajadores debidamente inscritos en los registros de pobres que suele conocerse con el nombre de Registro Civil evidenciado en las cédulas de identidad.

Entonces, desde aquí proponemos que los países pobres dejen de seguir solicitando y recibiendo ayuda extranjera proveniente de países ricos mediante adquisición de maquinarias, equipos, patentes, ni mucho menos capital financiero crediticio por blandos que sean los empréstitos a convenir, como tampoco animarse a recibir ni compartir su propia pobreza con países tanto o más pobres que ellos mismos.

Proponemos, más bien, que los países pobres soliciten a los países ricos que les reciban sus buenas dosis de inmigrantes pobres, que compartan sus excedentes alimentarios, sus máquinas y equipos y capitales ociosos con esos pobres inmigrantes.

Esa sería una manera sui géneris de Distribuir la Pobreza entre los países ricos, y dejar de seguir pretendiendo salir de la pobreza dentro de la pobreza misma.

Si a los países ricos les preocupa los pobres, tanto como dicen, deberían abrirles sus fronteras, legalizarles su situación civil, incorporarlos a sus planes ordinarios de desarrollo económico, inculcarles optimismo empresarial, multiplicar su número de ricos, etc, pero debemos dejar de seguir creyendo que los países pobres pueden dejar de fabricar pobres sin salir de éstos, sino mediante las correspondientes migraciones o fugas masivas de sus pobladores más necesitados.



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